Cada módulo opera de forma autónoma con instrumentación óptica, retorno mecánico de balones y registro milimétrico de respuesta neuromuscular.
Boxes de impacto
Visión periférica
Sala de telemetría
Jaulas cerradas con césped de densidad profesional, paredes de rebote calibrado y dianas cinemáticas para perfeccionar el golpeo y primer toque.
Espacio octogonal con balizas luminosas secuenciales para evaluar la velocidad de toma de decisiones y el escaneo visual bajo fatiga.
Puesto analítico a pie de pista con cuatro monitores de alta frecuencia para desglosar trayectorias angulares y biofeedback inmediato.
Cada metro cuadrado elimina tiempos muertos para multiplicar el contacto útil por diez.
El diseño continuo sin interrupciones permite completar seiscientos toques orientados por hora, una densidad inalcanzable en campos de entrenamiento al aire libre.
Sesiones de auditoría técnica
Coordinamos visitas presenciales para evaluar la idoneidad del jugador antes de formalizar la asignación a los módulos de entrenamiento.


